Cual culebrón venezolano está siendo el “Caso Neymar“. Mou pierde la paciencia tras la renovación del jugador con el Santos. Y es que el joven debería saber que nadie se mete con José Mourinho y, menos aún, lo ignora (el peor de los pecados que pueden cometerse). Mou entiende que en el Madrid tienen que actuar futbolistas comprometidos y Neymar en ningún momento ha dado señales de querer jugar con el conjunto blanco.
Neymar ha roto de manera unilateral un contrato que ya tenía firmado, pues para finalizar el acuerdo tan sólo faltaba la firma del presidente del Santos, Luis de Oliveira Ribeiro. El Real Madrid estaba dispuesto a adelantar parte del presupuesto destinado al traspaso del brasileño pero el Santos nunca firmó. Ahora, tras la renovación del jugador, parece que se da por finiquitado el asunto.
El futbolista es feliz en el Santos, su club de toda la vida, y acaba de firmar una renovación millonaria que le sitúa a la altura económica de los mejores futbolistas del mundo, por lo que no le preocupa en exceso perder la ocasión de jugar con el club español.
Y el culebrón toma tintes de novela negra con la intervención de Dilma Rousseff, presidenta de Brasil. El Santos no tiene la solvencia del Real Madrid, eso es cierto y, por lo tanto, no estaba en condiciones de igualar su oferta. Ahí es cuando entra en escena la mandataria y ejerce sus influencias con el Banco de Brasil para que le conceda al Santos un crédito de 40 millones de euros. Además, la trama se complica con otro personaje: el padre de Neymar, quien se ha llevado una comisión por haber contribuido a que su hijo haya dejado a Mourinho compuesto y sin novia.

Leave a Reply